
Por qué las grandes petroleras de EE.UU. se bajaron del acuerdo con Venezuela
ExxonMobil, ConocoPhillips y Chevron evitan comprometer inversiones frescas en el pacto petrolero Trump-Delcy Rodríguez, que quedó en manos de una empresa poco conocida registrada en Barbados.
Un acuerdo sin las grandes petroleras
El llamado "mayor acuerdo petrolero de la historia", firmado entre los gobiernos de Donald Trump y Delcy Rodríguez a fines de agosto, otorga a Estados Unidos el control mayoritario de 17 yacimientos venezolanos con unos 65.000 millones de barriles. Sin embargo, ninguna de las grandes petroleras estadounidenses -ni ExxonMobil, ni ConocoPhillips, ni siquiera Chevron con recursos frescos- decidió sumarse.
La explotación quedó en manos de North American Blue Energy Partners (Nabep), una compañía registrada en Barbados y de trayectoria prácticamente desconocida en la industria petrolera internacional. El gobierno de EE.UU. tendrá 35% de participación en Nabep y derecho preferencial de compra sobre una porción de su producción.
Las razones del rechazo
Según especialistas consultados por BBC Mundo, el motivo no es falta de capacidad financiera o tecnológica, sino riesgo político y jurídico. Existen dudas sobre la legitimidad del gobierno de Rodríguez para firmar un acuerdo de esta magnitud, sobre la validez de concesiones por 100 años y sobre el marco legal usado, la llamada Ley Antibloqueo.
Además, pesan viejas deudas: Venezuela debe indemnizaciones millonarias a ExxonMobil y ConocoPhillips por expropiaciones de 2007, reclamos que aún no se saldaron por completo.
Nabep controlaría reservas varias veces superiores a las de Petrobras y Pemex.
El gobierno de EE.UU. tendría 35% de Nabep y compra preferencial de producción.
Analistas señalan riesgo político por la inestabilidad institucional venezolana.
Persisten dudas legales sobre la validez del acuerdo bajo la Constitución venezolana.
Un tema con proyección regional
Aunque se trata de un acuerdo bilateral entre Washington y Caracas, la reconfiguración del mapa petrolero venezolano y las tensiones políticas en la región tienen repercusiones que exceden lo anecdótico para América Latina, en un contexto de alta atención internacional sobre Venezuela tras la salida de Maduro del poder.




