
Para actos y placas hay plata. Para castrar perros no hubo ni una jaula
La Municipalidad de Carmen de Patagones gastó casi 350 mil pesos por día en difundir su propia gestión. En el mismo período, la oficina que por ley debe castrar perros y gatos no compró una sola jaula. La plata para comprarla estaba asignada. Nadie la usó.
Entre enero y junio de este año, la Municipalidad de Carmen de Patagones le pagó 62.883.790 pesos a su área de Gestión de Prensa.
Son más de diez millones de pesos por mes. Casi 350 mil pesos por día, todos los días, sábados, domingos y feriados incluidos, destinados a difundir la actividad del propio municipio.
No es el único gasto de ese tipo. El municipio también sostuvo, en el mismo semestre, un área de Ceremonial y Protocolo, un área de Comunicaciones y la publicidad de la Fiesta de la Soberanía.
Para organizar actos políticos, armar recepciones y entregar placas, hubo plata.
Para los perros no
El Servicio de Zoonosis y Epidemiología es el área que la ley obliga al municipio a tener para castrar perros y gatos.
El municipio le había asignado 121.310.007 pesos para el año. Le pagó 4.396.475.
Dicho de otro modo: de cada cien pesos que el propio municipio había dicho por escrito que iba a destinar a Zoonosis, terminó poniendo menos de cuatro.
Dentro de eso, la partida destinada a comprar equipamiento tenía seis millones de pesos disponibles y cerró el semestre en cero. Ni una jaula. Ni instrumental quirúrgico. Ni una heladera para conservar las vacunas. Nada.
La partida para contratar profesionales tampoco se usó casi: de treinta y seis millones disponibles, se gastaron dos.
Lo único que el municipio pagó en esa oficina fueron los sueldos. Nada más. A los trabajadores de Zoonosis se les pidió cumplir una obligación legal sin darles con qué.
Y no es que no había plata
En el mismo semestre, la Fiesta de la Soberanía se pasó 45.415.616 pesos por encima de lo que tenía autorizado gastar. Cuarenta y cinco millones de pesos de más, en una sola fiesta, y nadie la frenó.
Nadie se pasa del presupuesto por accidente. Y nadie deja una partida entera sin tocar por accidente. Alguien decidió, oficina por oficina, a quién pagarle primero.
Lo que la ley manda, mientras tanto
La Ley provincial 13.879, vigente desde 2008, prohíbe el sacrificio de perros y gatos en dependencias oficiales bonaerenses y establece la esterilización quirúrgica como el único método admitido para controlar la población de animales. Su decreto reglamentario 400/2011 obliga a los municipios a realizar castraciones masivas y gratuitas en sus centros de zoonosis.
Castrar no es una política que el municipio pueda elegir financiar o no. Es lo que la provincia le manda hacer desde hace dieciocho años.
En el organigrama que la Municipalidad de Patagones publica en su propio sitio oficial no figura ningún responsable de Zoonosis. Tampoco existe, en todo el sitio, una sección de zoonosis, castraciones o tenencia responsable.
Los perros siguen en la calle. El municipio sigue entregando placas.
El Puente Noticias pidió la versión del municipio sobre estos números y no obtuvo respuesta. El espacio sigue abierto.




