
Oír no es escuchar: una especialista explicó por qué fallan tantas conversaciones cotidianas
La psicopedagoga Mercedes Querejeta analizó en Radio Noticias los vicios que impiden una comunicación real, desde hablar para tener razón hasta no registrar al otro.
Una reflexión sobre la escucha
La psicopedagoga Mercedes Querejeta pasó por su columna habitual "Aire para Sentir" en el programa El Radar de Radio Noticias (105.5 MHz) y planteó una pregunta que atraviesa la vida cotidiana: ¿realmente nos comunicamos o solo hablamos sin escucharnos?
Según explicó, hay una diferencia clave entre oír y escuchar. Oír es un acto biológico y pasivo, mientras que escuchar implica presencia mental, cognitiva y un verdadero intercambio con el otro.
Por qué fallan las charlas
La especialista identificó algunas de las trabas más comunes en las conversaciones diarias:
Hablar para tener razón en lugar de para entender al otro
Pensar en la respuesta antes de que el interlocutor termine de hablar
Sostener expectativas no dichas y suposiciones
No registrar las diferencias en cómo procesan la información varones y mujeres
Según Querejeta, las mujeres suelen necesitar más espacio para la palabra y la empatía, mientras que los varones tienden a un enfoque más pragmático, orientado a resolver problemas. Cuando esa diferencia no se comprende, dijo, la comunicación se quiebra por mala interpretación.
El valor de la escucha consciente
La especialista también advirtió sobre el riesgo de postergar charlas incómodas o acumular malestares, y remarcó que la comunicación requiere tolerancia y dejar de lado el ego. "Disentir no es discutir", señaló, y sostuvo que se puede conversar desde el respeto y la vulnerabilidad, sin juzgar al otro.
Antes de anunciar una pausa en sus participaciones radiales hasta septiembre, cerró con una reflexión: hablar es un arte, pero escuchar es un regalo, un espacio donde las palabras no se apresuran y el silencio también tiene lugar.




