
Alerta educativa: 8 de cada 10 chicos de 15 años no llegan al nivel mínimo en matemática
Un informe internacional (PISA) mostró que Argentina profundiza su caída educativa: el déficit en matemática pasó del 64% en 2006 al 80% actual, según un análisis de Argentinos por la Educación.
Un diagnóstico alarmante
Los últimos resultados del Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA), que mide a chicos de 15 años en matemática, lengua y ciencias, muestran un deterioro sostenido del sistema educativo argentino. Según el economista Tomás Besada, analista de Argentinos por la Educación, se trata del "momento más crítico" desde que hay registros continuos.
Los números que preocupan
El relevamiento indica que 8 de cada 10 estudiantes de 15 años no alcanzan los aprendizajes mínimos en matemática. La tendencia viene en caída constante:
En 2006, el déficit era del 64%.
En 2022 trepó al 73%.
En la última prueba llegó casi al 80%.
En ese ranking, Argentina quedó en el puesto 70 sobre 91 países evaluados a nivel mundial.
Lectura y ciencias, también en rojo
En esas dos áreas, alrededor del 60% de los jóvenes no logra comprender los conocimientos básicos, lo que ubica al país en el puesto 62 del ranking global.
De líder regional a la octava posición
Besada remarcó el contraste histórico: "Supimos ser el faro educativo en Latinoamérica, ocupando el primer puesto a fines del siglo pasado y principios del 2000. Hoy estamos en el octavo lugar en la región, liderados por Chile y Uruguay".
Las causas, según el especialista
El analista habló de un problema multifacético, que combina falencias estructurales previas, el impacto no resuelto de la pandemia y la pérdida de días de clase. Según explicó, los chicos pierden en promedio 30 días de clase al año, lo que repercute directamente en los aprendizajes. También mencionó la necesidad de revisar los planes de estudio y la formación docente, especialmente en el nivel primario.
Besada además señaló que el uso intensivo de pantallas agrava los problemas de comprensión lectora y sugirió "volver al libro de papel" para recuperar la concentración.
La base que falta
Para el especialista, la prueba a los 15 años funciona como un punto de quiebre que refleja el arrastre de los años previos: "Si los cimientos de la educación inicial y primaria no están firmes, las trayectorias educativas posteriores se desmoronan", concluyó.




