
Team Dejando Huellas: el grupo de Viedma que convirtió caminar en un espacio de contención
Nacido de una necesidad personal, el grupo liderado por Sol Lamborisio reúne a unas 60 personas para caminar, compartir y acompañarse en Viedma.
Una comunidad que nació caminando
Lo que empezó como una rutina de cardio de Sol Lamborisio, fisicoculturista viedmense, se transformó en Team Dejando Huellas, un grupo de caminata que hoy reúne a alrededor de 60 personas. La propuesta nació de manera espontánea cuando otras personas comenzaron a sumarse a sus salidas, hasta que en enero del año pasado se formalizó como grupo.
Una historia atravesada por el dolor
Lamborisio contó que la pérdida de su hijo Bastián, de cuatro años, a causa de una enfermedad, marcó profundamente el espíritu del grupo. Según relató, esa experiencia le dejó "la fuerza para no bajar los brazos" y hoy la traslada a quienes caminan con ella como una forma de aliento frente a las dificultades personales.
Más que actividad física
El grupo se junta los martes y jueves de 16 a 17 en Boulevard y Rivadavia, y recorre distintos puntos de Viedma sin un circuito fijo, incluyendo el Puente Viejo y la zona de la 30. La actividad es completamente gratuita y, según Lamborisio, su motor principal es acompañar a quienes buscan mejorar su salud física o atravesar un momento personal difícil.
Participan personas de distintas edades, actualmente en su mayoría mujeres, aunque la convocatoria está abierta a todos.
La caminata dura una hora y se prioriza la puntualidad en la salida.
Recibieron consultas de personas de Carmen de Patagones interesadas en sumarse.
Un proyecto en expansión
Con la llegada de los días más cálidos, la actividad vuelve a tomar impulso luego de la baja habitual durante el invierno. Para Lamborisio, el crecimiento sostenido del grupo es una señal de que el objetivo comunitario se está cumpliendo.




