
Noche de los Lápices: el testimonio de un sobreviviente de la dictadura en Bahía Blanca
Pablo Bohoslavsky, secuestrado en 1976 y condenado por un tribunal militar, contó cómo fueron sus cuatro años y medio de detención y su regreso a la vida académica tras la democracia.
Un testimonio a 50 años del golpe
Cada 16 de septiembre se recuerda la Noche de los Lápices, uno de los episodios más recordados de la última dictadura militar. En ese marco, Pablo Bohoslavsky, docente y ex rector universitario, relató a NoticiasNet su experiencia como detenido político durante esos años.
Bohoslavsky nació en Cipolletti, se crió en Bahía Patagones y a fines de 1964 se radicó con su familia en Bahía Blanca, donde en 1969 comenzó a estudiar Matemática en la Universidad Nacional del Sur.
El secuestro y la detención
Según su relato, fue secuestrado meses después del golpe del 24 de marzo de 1976, cuando un grupo derribó la puerta de su casa y lo trasladó a un centro clandestino en Bahía Blanca, donde permaneció desde el 19 de octubre hasta el 22 de noviembre de ese año “en absoluta situación de desamparo”.
Luego fue trasladado al Quinto Cuerpo de Ejército y, el 10 de diciembre, se le informó que sería juzgado por un tribunal militar, algo que él mismo cuestionó por tratarse de un civil. Recibió una condena inicial de un año y medio, que tras la intervención del fiscal fue elevada por el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas a cuatro años de prisión.
El paso por las cárceles
Estuvo detenido primero en el penal de Villa Floresta y luego en el de Rawson, al que describió como “un régimen durísimo”. Ingresó el 21 de agosto de 1977 y recuperó la libertad el 20 de junio de 1981, tras cuatro años y medio de detención. En ese período nació su tercera hija, Violeta, mientras él permanecía preso.
Volver a empezar
Al salir, además de la condena cumplida, enfrentó una inhabilitación absoluta para ejercer cargos públicos, lo que le impidió regresar a la universidad. Se dedicó entonces a dar clases particulares de Matemática y luego consiguió trabajo en una consultora de hidrología en Cipolletti.
Con el retorno de la democracia en 1983, en 1984 fue invitado a dar clases en la Universidad Nacional del Comahue, donde después ganó un concurso docente. Su carrera académica continuó con los cargos de rector de esa universidad y luego vicerrector de la Universidad Nacional de Río Negro, institución en la que se jubiló en 2020. Actualmente sigue vinculado al ámbito universitario como asesor en sistemas de evaluación.




