
La fruticultura regional, entre lluvias que atrasan la poda y un mercado que no reacciona
El titular de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén advirtió por el parate en las chacras y por recortes en las cuotas de pago a productores.
Un temporal que frenó el trabajo de campo
Sebastián Hernández, presidente de la Federación de Productores de Río Negro y Neuquén, describió un escenario de "parálisis" en la cadena frutícola regional. Según explicó en Radio Noticias, unos 15 días de lluvias intensas se sumaron a las pérdidas previas por granizo, que ya habían afectado más de 7.100 hectáreas en la zona, y generaron un fuerte retraso en las tareas de poda y en las labores culturales de la temporada.
Esa demora golpea directamente a los trabajadores rurales que dependen del jornal diario, en momentos en que las cuadrillas intentan recuperar tiempo antes de que lleguen las heladas tardías y comience la floración.
El mercado interno, estancado
Hernández señaló que, más allá de la caída habitual de la demanda de peras y manzanas en invierno por el consumo de cítricos, preocupa que a mediados de agosto el mercado siga sin reactivarse. "Se está vendiendo muy pero muy lento", afirmó, y agregó que el menor precio de la naranja termina inclinando el consumo hacia los cítricos en un contexto de pérdida de poder adquisitivo.
Impacto en los pagos a productores
La falta de movimiento comercial repercutió en la cadena de pagos: el dirigente indicó que varias empresas empaquetadoras y comercializadoras redujeron o directamente cortaron las cuotas a productores que ya habían entregado fruta, por falta de liquidez.
Retraso en la poda por lluvias prolongadas, sumado a daños previos por granizo en más de 7.100 hectáreas.
Mercado interno de peras y manzanas con ventas muy lentas pese a que ya pasó la mitad de agosto.
Reducción o corte de cuotas de pago a productores por parte de algunas empresas.
Preocupación por el ingreso de los trabajadores rurales que dependen de la poda.




