
La Concacaf rechazó junto a la UEFA el plan de Infantino para privatizar el Mundial
Las 41 federaciones de la Concacaf votaron por unanimidad contra la venta de derechos del Mundial a fondos privados y pidieron que la FIFA use sus propias reservas.
Rechazo unánime de la Concacaf
La Concacaf, que agrupa a 41 federaciones de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, se sumó al rechazo que ya había expresado la UEFA contra el plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para crear una sociedad comercial que venda parte de los derechos del Mundial a fondos de inversión privados.
El pronunciamiento se dio a conocer tras una reunión de urgencia en la que participaron los presidentes de las 41 federaciones miembro, integrantes del Consejo regional y representantes ante la FIFA. La votación fue unánime.
Los cuestionamientos centrales
Según el comunicado de la confederación, las críticas se concentraron en tres puntos:
Falta de garantías procesales y plazos apurados impuestos desde la conducción de la FIFA para aprobar la medida.
Ausencia de revisiones previas por parte de los órganos de control correspondientes.
Cuestionamiento a la necesidad de recurrir a capitales privados externos, cuando según las federaciones no hay justificación para vender activos después de "el Mundial más rentable de la historia".
Qué pide la Concacaf
La confederación ratificó su rechazo a la creación de la nueva sociedad comercial, denominada FIFA Forward Enterprise, y a la venta de acciones del torneo. En cambio, encomendó a sus consejeros exigir que la FIFA use sus propias reservas financieras para financiar el desarrollo del fútbol regional, en lugar de privatizar patrimonio.
Además, instruyó a sus dirigentes a garantizar que cualquier debate futuro respete los Estatutos de la FIFA y los canales institucionales, sin ultimátums desde la conducción ejecutiva. El comunicado cierra con una definición: el mayor activo del fútbol debe seguir en manos exclusivas de las organizaciones deportivas.
Con este pronunciamiento, la Concacaf se une a la UEFA, que ya había amenazado con boicotear a la FIFA si Infantino avanza con el proyecto de privatización parcial de la Copa del Mundo.




