
La Casita de Viedma suma un microinvernadero para jóvenes con discapacidad
El hogar dependiente de la Subsecretaría de Discapacidad incorporó un espacio de huerta para que los jóvenes aprendan a producir sus propios alimentos y tengan un lugar de recreación.
La Casita de Viedma, un hogar que depende de la Subsecretaría de Políticas Públicas para Personas con Discapacidad, incorporó un microinvernadero para desarrollar actividades de producción y aprendizaje con los jóvenes que viven allí.
Cómo surgió la idea
La propuesta nació de los propios cuidadores del hogar, en el marco de las reuniones cotidianas del espacio, y fue concretada junto al equipo técnico del programa Invernaderos.
Qué van a hacer los jóvenes
La iniciativa busca que los jóvenes participen de todas las etapas de la producción de hortalizas:
Preparación del suelo
Siembra
Trasplante
Cosecha
Guadalupe Molina, integrante del equipo técnico del programa Invernaderos, explicó que la idea es que puedan aprender a llevar adelante su propia huerta hasta cosechar sus propios alimentos.
Un espacio también para recrearse
Además de la producción, el proyecto contempla convertir parte del patio de La Casita en un espacio verde para compartir. Omar Despos, cuidador del hogar, señaló que la idea es que el lugar sirva para relajarse y bajar el estrés, mientras se incorpora la posibilidad de producir alimentos propios.
Federico Piergentili, coordinador de La Casita, destacó que la propuesta surgió de los propios cuidadores y busca generar nuevas actividades dentro del hogar combinando producción, aprendizaje y recreación.




