
El músico y chef viedmense que volvió a la Comarca para tocar con su padre
Iván Vasiloff, criado en Venezuela, regresó este año a Viedma tras casi 20 años y hoy combina la batería en la banda Yadok con talleres de cocina para celíacos y diabéticos.
Una historia entre dos pasiones
Iván Vasiloff nació en Viedma pero se crió en Venezuela desde los 4 hasta los 18 años. Es hijo de la bajista y cantante Elena Malosetti y del baterista y promotor cultural Lautaro Vasiloff, ambos referentes de la escena musical de la Comarca.
Según contó, aprendió batería “antes de tener conciencia” y en la adolescencia pasó por un conservatorio de rock y metal en Valencia, Venezuela.
De la música a la gastronomía
Al volver a la Argentina se instaló en Córdoba, donde estudió en la escuela de gastronomía Pimienta Negra mientras tocaba en distintas bandas y llegó a tener un bar propio, Las Sessions, donde se grababan jams con músicos cordobeses.
En ese período grabó dos EPs y participó del soundtrack de la película "La Mirada Escrita".
El regreso a la Comarca
Desde principios de este año, Vasiloff vive en Viedma, adonde volvió tras casi dos décadas sin compartir demasiado tiempo con su padre. Ahora se desempeña como:
Docente de talleres de cocina orientados a personas con enfermedad celíaca y diabetes.
Instructor de cursos de cocina gourmet.
Baterista de la banda Yadok, junto a su padre, con la que compartió escenario con Tren Loco.
El músico cuenta que su experiencia previa en bandas de Death Metal en Venezuela le permitió aportar la energía necesaria para ese show.
Música y cocina, un mismo lenguaje
Vasiloff se especializa en comida étnica y sostiene que gastronomía y música están profundamente unidas en su forma de trabajar. Explicó que después de los ensayos disfruta cocinar y que busca fusionar ambas disciplinas en sus proyectos artísticos.




