
El GIRSU enfrenta dificultades para vender sus materiales reciclables
El exgerente del organismo, Juan Domínguez, advirtió que la apertura de importaciones y los altos costos de flete desde Viedma complican la venta de reciclables recuperados.
El sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU), que procesa la basura de Viedma, Patagones y San Javier, atraviesa dificultades para comercializar los materiales reciclables que recupera. Así lo planteó el exgerente del organismo, Juan Domínguez, en un balance de su gestión.
Según explicó, el problema tiene dos causas principales: la apertura de las importaciones a nivel nacional y la distancia de Viedma respecto de los grandes centros industriales que demandan este tipo de materiales.
Importar sale más barato que trasladar
Domínguez ejemplificó que hoy resulta más económico traer cartón desde Brasil que trasladarlo desde Viedma hasta Buenos Aires. Esa competencia externa golpea la demanda de lo que se recupera localmente.
A esto se suma una dificultad estructural que la ciudad arrastra desde siempre: la lejanía respecto de las industrias recicladoras encarece cualquier operación de venta.
Cuando el flete cuesta más que la venta
El caso más extremo, según el exgerente, es el del vidrio. La venta de un camión de botellas molidas no alcanza para cubrir el costo del transporte, señaló Domínguez.
La apertura de importaciones reduce la demanda de material reciclado local.
La distancia de Viedma a los centros industriales encarece los fletes.
En el caso del vidrio, la venta no cubre el costo del traslado.
El poco valor de los materiales agrava el problema comercial.
La recuperación sigue en marcha
Pese a las complicaciones para vender, Domínguez remarcó que la recuperación de residuos continúa. La Municipalidad de Viedma está restituyendo puntos verdes y campanas de separación, y el servicio de recolección sigue trasladando los materiales para su procesamiento.
En ese esquema trabaja también la cooperativa COTRANVI, que recibe acompañamiento de la Municipalidad de Viedma y del consorcio integrado por Viedma, Patagones y San Javier.
"Es una actividad que está muy golpeada. Hay poca venta, los materiales valen muy poco", resumió el exgerente, quien planteó que la búsqueda de alternativas para sostener la actividad es permanente ante una condición geográfica que Viedma no puede cambiar.




