
Buscan proteger una supuesta cápsula del tiempo de 1953 antes de las obras en el Centro de Cultura de Viedma
Concejalas de Viedma pidieron resguardar una posible cápsula enterrada junto al Monolito del 7 de Marzo antes de que avance la obra de ampliación del Centro Municipal de Cultura.
Una historia que resurge por una obra
Viedma podría tener enterrada, desde 1953, una cápsula del tiempo con mensajes y testimonios de la época. La historia volvió a circular este jueves a partir de testimonios ligados al antiguo Monolito del 7 de Marzo, ubicado sobre calle Gallardo, junto al actual Centro Municipal de Cultura.
Según relató Omar “Pocho” Lehner, hijo del intendente que gobernaba Viedma en aquel momento, Otto Lehner, en el acto de inauguración del monolito, el 23 de abril de 1953, se habría colocado una cápsula con elementos y testimonios de la sociedad de mediados del siglo XX.
Un dato sin confirmar
Hasta ahora no hay documentación que precise qué contenía la cápsula, dónde exactamente fue enterrada ni si existía una fecha prevista para su apertura. Existe una fotografía histórica de la inauguración donde se ve un elemento rectangular que podría ser la estructura buscada, pero no alcanza para determinar su ubicación actual.
Por qué importa ahora
El Centro Municipal de Cultura comenzó una obra de ampliación y refuncionalización que incluye trabajos sobre el predio. Ante el riesgo de que una excavación destruya o remueva la cápsula si sigue enterrada, las concejalas Vanessa Cacho Devincenzi (Patria y Futuro) y María Andría (Cambia Río Negro) pidieron formalmente al intendente Marcos Castro, a áreas municipales de Cultura y Obras Públicas, y al ministro de Obras y Servicios Públicos de Río Negro, Alejandro Echarren, que se informe a la empresa constructora sobre este antecedente histórico.
El Monolito del 7 de Marzo fue declarado Monumento Histórico Municipal en noviembre de 2024.
No se sabe si la cápsula de 1953 tenía fecha prevista de apertura.
Viedma tiene otra cápsula, Nuntius, construida por INVAP, que sí tiene fecha fija: se abrirá el 9 de julio de 2066.
El objetivo del pedido es que, antes de que avancen los movimientos de suelo, se tomen recaudos para no perder un posible testimonio material de la Viedma de 1953.




